Así se Baila el Tango Argentino en Madrid

Así se baila el Tango, tango argentino de Marvil y Randal
Tengo unos doce años, estoy en el Club Central Córdoba de Rosario, en su sede de la Avenida San Martín. Fui con mis padres, tíos y primos a ver a Alberto Castillo con sus negros candomberos. El prestigioso club rosarino está a rebosar. Van sucediéndose los temas, hasta que Castillo… el gran Castillo, se larga con este tema. Desde entonces, cada vez que lo escucho o leo su letra, vuelvo a aquellos doce años en el Central Córdoba.

Y hoy se lo traigo a usted para que le hinque el diente, cantándolo con la fuerza y pasión con que “el cantor de los cien barrios porteños”, médico de profesión, lo hacía. Es un homenaje al tango bailado que hacen Marvil (Elizardo Martínez Vila) y Randal (Elías Rubinstein). Su letra nos retrotrae a los años cuarenta (este tango es de 1943) y a nuestros recuerdos de niños en esos bailes de clubes de pueblos pampeanos, con el concurso de baile de tango y las parejas eliminándose en rondas sucesivas.
¡Qué quiere que le haga! El tango nació siendo evocación y continúa en ello. Ahora usted se cuadra, marca con la derecha como bocina el claro gesto de Castillo, y los deja a todos boquiabiertos cantándolo de la única manera que se lo puede interpretar, con pasión…
Así se baila el Tango
Tango argentino de 1943
Letra de Marvil y música de Elías Randal
¡Qué saben lo que es tango, qué saben de compás!
Aquí está la elegancia. ¡Qué pinta! ¡Qué silueta!
¡Qué porte! ¡Qué arrogancia! ¡Qué clase pa'bailar!
Así se corta el césped mientras dibujo el ocho,
para estas filigranas yo soy como un pintor.
Ahora una corrida, una vuelta, una sentada...
¡Así se baila el tango, un tango de mi flor!
Así se baila el tango,
Sintiendo en la cara,
la sangre que sube
a cada compás,
mientras el brazo,
como una serpiente,
se enrosca en el talle
que se va a quebrar.
Así se baila el tango,
mezclando el aliento,
cerrando los ojos
pa' escuchar mejor,
cómo los violines
le cuentan al fueye
por qué desde esa noche
Malena no cantó.
¿Será mujer o junco, cuando hace una quebrada?
¿Tendrá resorte o cuerda para mover los pies?
Lo cierto es que mi prenda, que mi "peor es nada",
bailando es una fiera que me hace enloquecer...
A veces me pregunto si no será mi sombra
que siempre me persigue, o un ser sin voluntad.
¡Pero es que ya ha nacido así, pa' la milonga
y, como yo, se muere, se muere por bailar!
Siempre los espero con un tango argentino
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